El Otoño Musical Soriano se ha consolidado como una de las citas imprescindibles del calendario cultural en Castilla y León y en toda España. Cada septiembre, Soria se transforma en un gran escenario donde se dan la mano la música sinfónica, el barroco, el jazz, el flamenco, las músicas del mundo y las propuestas más contemporáneas. Todo ello con una programación cuidada al detalle y una historia muy ligada a la figura del maestro Odón Alonso.
A lo largo de sus ediciones, el festival ha ido sumando conciertos memorables, estrenos, homenajes y proyectos especiales que han dejado huella en el público. Desde el regreso de grandes orquestas y solistas internacionales, hasta maratones musicales abiertos a la ciudadanía o ciclos documentales dedicados a compositores clave del siglo XX, el Otoño Musical Soriano se ha convertido en un reflejo vivo de la diversidad y la fuerza de la música actual.
La esencia del Festival Otoño Musical Soriano
En su núcleo, el Otoño Musical Soriano es mucho más que una sucesión de conciertos: es un proyecto cultural de largo recorrido que combina excelencia artística, vocación pedagógica y un fuerte arraigo local. Celebrado principalmente en el Palacio de la Audiencia de Soria y otros espacios emblemáticos de la ciudad, el festival apuesta por traer a la capital soriana a algunas de las formaciones y artistas más destacados del panorama nacional e internacional.
Uno de los elementos que mejor definen su personalidad es la relación con la figura de Odón Alonso, director de orquesta y gran impulsor de la vida musical soriana. El Auditorio que acoge gran parte de los conciertos lleva su nombre, y en varias ediciones se le ha rendido homenaje explícito, reforzando ese vínculo entre memoria, identidad y proyección de futuro que caracteriza al festival.
El Otoño Musical Soriano también se distingue por su capacidad de combinar tradición y vanguardia. En un mismo programa conviven grandes sinfonías del repertorio romántico con recitales de flamenco contemporáneo, conciertos de cámara de altísimo nivel, propuestas vocales innovadoras o espectáculos pensados para público familiar. Esta mezcla es uno de los secretos de su éxito y de su creciente reconocimiento fuera de Soria.
Otro rasgo esencial es la amplitud de formatos: el festival no se limita a los grandes conciertos de tarde-noche, sino que ha desarrollado actividades paralelas, ciclos documentales y maratones musicales que implican a diferentes públicos y generaciones. De esta manera, el FOMS se vive como una auténtica fiesta de la música repartida a lo largo de varias semanas.

La Joven Orquesta Sinfónica de España y el programa “Más Otoño”
Dentro de la estructura del festival ha ido cobrando fuerza el programa “Más Otoño”, una línea paralela que amplía el alcance del FOMS y refuerza la presencia de jóvenes intérpretes. En este marco se sitúa el regreso a Soria de la Joven Orquesta Sinfónica de España, una formación nacional integrada por talentos emergentes que se ha ganado un nombre propio en el panorama orquestal.
Esta joven orquesta vuelve a la capital soriana para ofrecer tres conciertos en formato camerístico, una manera cercana y directa de mostrar el trabajo de sus músicos. En lugar del gran formato sinfónico, se opta aquí por formaciones reducidas que permiten un contacto más íntimo con el público y un repertorio muy cuidado, ideal para disfrutar en espacios como el Palacio de la Audiencia.
El encaje de la Joven Orquesta Sinfónica de España dentro del programa “Más Otoño” refuerza la idea de que el festival no solo se centra en grandes nombres ya consagrados, sino que también impulsa nuevas generaciones de intérpretes. Este equilibrio entre experiencia y juventud aporta frescura, diversidad de propuestas y un relevo natural en la escena clásica.
Además, la presencia recurrente de esta formación subraya la voluntad del FOMS de tejer vínculos estables con proyectos educativos y artísticos de ámbito estatal, generando sinergias que se traducen en una oferta musical más rica para el público soriano y visitante.
Cuarteto Casals: excelencia camerística en el Aula Magna Tirso de Molina

Uno de los hitos de la programación es la llegada al festival de una de las formaciones de cámara más admiradas del país: el Cuarteto Casals. Fundado en 1997 en la Escuela Superior de Música Reina Sofía, este cuarteto de cuerda ha acumulado casi tres décadas de trayectoria y un impresionante recorrido por las salas más prestigiosas del mundo.
Su paso por escenarios como el Carnegie Hall de Nueva York o el Musikverein de Viena ha consolidado al Cuarteto Casals como una referencia internacional en la música de cámara, reconocimiento que se ve reforzado por galardones como el Premio Nacional de Música. Su debut en el Otoño Musical Soriano era, por tanto, una cita muy esperada tanto por el público local como por los aficionados que se desplazan expresamente a Soria.
El concierto del Cuarteto Casals en el festival tiene lugar en el Aula Magna Tirso de Molina, un espacio que, por sus características acústicas e históricas, resulta idóneo para este tipo de repertorio. El programa seleccionado incluye obras de Juan Crisóstomo de Arriaga, Ludwig van Beethoven y Dmitri Shostakóvich, lo que supone un viaje sonoro desde el temprano romanticismo español hasta la modernidad dramática del siglo XX.
La inclusión de Arriaga conecta con la tradición musical española, mientras que Beethoven ofrece el arquetipo del cuarteto clásico en su plenitud y Shostakóvich aporta ese punto de intensidad expresiva y complejidad que tanto seduce a los melómanos. Esta combinación de autores resume muy bien la filosofía del festival: respetar el canon y al mismo tiempo explorar territorios expresivos más exigentes.
Raquel Andueza, La Galanía y la “batalla de amor” barroca
Otro de los nombres propios que brillan en la programación es el de la soprano Raquel Andueza, acompañada por su reconocido ensemble La Galanía. En su paso por el Otoño Musical Soriano presentan el programa titulado “Una batalla de amor”, centrado en repertorio barroco y preclásico, con especial atención a la música vocal de los siglos XVII y XVIII.
La propuesta de Andueza y La Galanía se caracteriza por un enfoque muy personal en el que la expresividad del texto, la ornamentación medida y el trabajo sobre el color de la voz tienen un peso decisivo. Este tipo de conciertos conecta de manera directa con el oyente, ya que la temática amorosa, con sus contradicciones y claroscuros, sigue siendo plenamente vigente.
A través de arias, cantatas y piezas de carácter más íntimo, el programa traza una auténtica “batalla” emocional donde el amor aparece como fuerza irresistible, pero también como origen de celos, desengaños y pasiones desbordadas. La elección del repertorio y la manera de presentarlo encajan muy bien con el espíritu del festival, que no teme ahondar en repertorios especializados siempre que se aborden con cercanía y calidad.
Este concierto demuestra, además, la voluntad del Otoño Musical Soriano de cuidar el repertorio histórico con criterios de interpretación historicista, dando espacio a proyectos que apuestan por instrumentos de época, afinaciones específicas y un trabajo detallado de estilo, sin renunciar a un discurso accesible para todo tipo de público.
Yerai Cortés y el cierre flamenco del festival

La programación del Otoño Musical Soriano también abre la puerta a las músicas populares y de raíz, con especial atención al flamenco. Un ejemplo de ello es la presencia del guitarrista y artista alicantino Yerai Cortés, que llega al festival tras haber sido nominado como artista revelación en los Grammy Latinos.
El concierto de Cortés se sitúa en la parte final de la edición, convirtiéndose en un cierre con sabor flamenco que contrasta y complementa las propuestas sinfónicas y camerísticas. Junto con otros nombres de renombre internacional, como Paquito D’Rivera o la compositora Gabriela Ortiz, Yerai Cortés refuerza el perfil abierto y mestizo del festival.
Su participación muestra la forma en que el Otoño Musical Soriano entiende el flamenco: no solo como tradición, sino como un lenguaje contemporáneo en constante evolución, capaz de dialogar con el jazz, la música clásica o las músicas urbanas sin perder su esencia. Esa visión encaja perfectamente con la vocación del festival de explorar puentes entre estilos y generaciones.
El hecho de contar con artistas vinculados a nominaciones y premios internacionales añade, además, un importante plus de visibilidad y prestigio a la programación, proyectando el nombre de Soria y del FOMS más allá de las fronteras nacionales.
Grandes sinfonías en la clausura: Achúcarro y la Orquesta de Valencia
Una de las clausuras más recordadas del Otoño Musical Soriano es la de la XXVI edición, celebrada el viernes 28 de septiembre a las 20:30 horas en el Auditorio Odón Alonso del Palacio de la Audiencia. En esa ocasión, el broche final corrió a cargo de la Orquesta de Valencia, dirigida por su titular Ramón Tebar, con la participación estelar del pianista bilbaíno Joaquín Achúcarro.
El programa de esa tarde fue un auténtico despliegue del gran repertorio sinfónico: la orquesta abordó obras de Joaquín Rodrigo, el Concierto para piano y orquesta de Edvard Grieg y la Quinta Sinfonía de Piotr Ilich Chaikovski. Un menú musical de alto voltaje que combinaba lirismo, virtuosismo pianístico y la intensidad emocional de la sinfonía romántica.
La presencia de Joaquín Achúcarro, uno de los pianistas españoles más respetados a nivel internacional, elevó aún más el perfil de esta clausura. Su interpretación del concierto de Grieg, siempre exigente tanto a nivel técnico como expresivo, reforzó esa idea de “elenco de lujo” con la que se quiso cerrar tres semanas de música en Soria.
El impacto de esta clausura fue notable, ya que simbolizó la capacidad del festival para reunir en un mismo escenario a una gran orquesta sinfónica, un director de prestigio y un solista legendario. Este tipo de citas refuerza la imagen del Otoño Musical Soriano como un festival capaz de medirse con otros eventos de referencia en el ámbito sinfónico.
La 30ª edición: una mirada panorámica a un festival maduro

La 30ª edición del Otoño Musical Soriano – Festival Internacional de Música de Castilla y León marcó un punto de madurez especialmente significativo en la trayectoria del FOMS. Presentada en rueda de prensa el 9 de agosto de 2022, esta edición vino acompañada de un completo Programa-Libro descargable que recogía todos los detalles de la propuesta artística.
Durante el mes de septiembre, entre los días 8 y 29, se publicaron numerosos artículos específicos dedicados a los conciertos y actividades de esta edición. Entre ellos se encuentran crónicas y avances como: “El Otoño Musical Soriano clausura su 30ª edición con Andrea Motis”, donde se destacaba el papel de la cantante y trompetista catalana como figura central del cierre del festival.
También se incluyeron reseñas del ciclo documental dedicado a la llamada “Generación del 51”, con títulos como El hombre y la música, de Laura Sipán, centrado en la figura de Antón García Abril, o Déjame hablar, de Samuel Alarcón, dedicado a Luis de Pablo. Estas proyecciones supusieron una apuesta por el formato audiovisual como herramienta de reflexión sobre la creación musical del siglo XX en España.
Entre los ensembles y artistas invitados en esta 30ª edición destacan el Albéniz Trio, ganador del premio Ensembles Emergentes de FestClásica 2022, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León con el violinista Frank Peter Zimmermann, el grupo vocal The Swingles con su programa “Rewind. Classic Swingles” y la Orquesta Sinfónica RTVE, que ofreció un concierto-homenaje a Odón Alonso.
La nómina de grandes nombres se completa con formaciones corales como el Orfeón Donostiarra, protagonista de la inauguración de esta trigésima edición en la celebración de su 125 aniversario, y artistas de diferentes estilos como José Mercé, Ainhoa Arteta, German Brass o la propia Andrea Motis. Todos ellos configuran una edición en la que el festival reafirma su carácter internacional y multidisciplinar.
Programación detallada de FOMS 2022: conciertos, documentales y maratón
La 30ª edición del FOMS desplegó una programación especialmente variada, con un calendario de eventos que se fue desgranando a lo largo del mes de septiembre. Además de los grandes nombres ya mencionados, el festival ofreció un amplio abanico de propuestas sinfónicas, de cámara, corales y de música antigua, así como actividades cinematográficas y participativas.
En el terreno sinfónico, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León tuvo una presencia notable con varios conciertos, incluyendo una cita dedicada al recuerdo de Oreste Camarca. En otra jornada, la misma orquesta se presentaba por primera vez en esa edición con un programa especialmente diseñado para el público soriano, reforzando su vínculo estable con el FOMS.
En el ámbito coral y sinfónico-coral, el Orfeón Donostiarra protagonizó la inauguración del festival celebrando su 125 aniversario, mientras que el Coro de la Comunidad de Madrid compartió escenario con agrupaciones como German Brass y la Orquesta Barroca La Spagna, dando lugar a veladas en las que el sonido vocal y el brillo de los metales o de los instrumentos históricos se combinaron de manera espectacular.
El repertorio de cámara contó con propuestas como la del Albéniz Trio, ganador del premio Ensembles Emergentes de FestClásica 2022, y la del conjunto La Ritirata, dirigido por Josetxu Obregón, especializado en la interpretación historicista. Estas formaciones aportaron una mirada detallista y refinada al repertorio clásico y barroco, con programas muy trabajados.
En cuanto a los solistas y otros proyectos, destacan la presencia de Carmen Buendía, ganadora del IX Concurso Internacional “Un futuro DeArte”, que ofreció un recital en el Casino, y propuestas más singulares como la de Abraham Cupeiro con “Resonando el pasado” en el Monte Valonsadero, donde se combinan la naturaleza, los instrumentos ancestrales y una concepción muy personal del sonido.

El festival 2022 también recuperó el Maratón Musical Soriano en su XVII edición, celebrado el domingo 25 de septiembre. Esta actividad, de carácter popular y participativo, permite que diferentes agrupaciones, aficionados y estudiantes se suban al escenario para ofrecer pequeñas actuaciones a lo largo de una jornada completa, convirtiendo la ciudad en un gran espacio sonoro abierto a todos.
En el terreno audiovisual, ya se ha mencionado el ciclo de documentales Halffter, 90 compases, de Juan Vicente Chuliá, que abrió la serie dedicada a la Generación del 51, junto con las cintas centradas en Antón García Abril y Luis de Pablo. Esta combinación de cine y música permitió al público acercarse de forma divulgativa a los grandes creadores españoles contemporáneos, contextualizando sus obras y trayectorias.
La programación se completó con propuestas de gran atractivo popular como la llegada del célebre cuento musical “Pedro y el lobo” a Soria, pensado para público infantil y familiar, y conciertos de artistas tan diversos como José Mercé, que regresó al Otoño Musical Soriano, o los ya mencionados The Swingles, con su programa “Rewind. Classic Swingles”, una revisión moderna y muy personal de clásicos del repertorio vocal.
Ediciones recientes: FOMS 2020, 2019 y el contexto de la pandemia
Más allá de la 30ª edición, el Otoño Musical Soriano ha demostrado una notable capacidad de adaptación a contextos complicados, como el derivado de la pandemia de la COVID-19. En 2020, por ejemplo, el festival acogió el concierto de la cantante y compositora catalana Sílvia Pérez Cruz en el Auditorio Odón Alonso del Palacio de la Audiencia.
El viernes 11 de septiembre de ese año, a las 20:30 horas, Sílvia Pérez Cruz presentó en Soria un avance de su trabajo discográfico Farsa (género imposible), grabado entre 2019 y 2020 y cuyo lanzamiento tuvo que posponerse debido a la situación sanitaria. Su actuación, una de las voces más intensas y personales de la escena actual, aportó una mezcla de emoción, experimentación sonora y cercanía al público.
En 2019, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCyL), dirigida por Rubén Gimeno, volvió a su cita habitual con el festival para ofrecer el concierto “¡De película!”, un espectáculo de música de cine para todas las edades. En él se jugaba con los elementos “invisibles” de toda proyección cinematográfica: la música y las voces de los personajes, subrayando cómo la banda sonora y la interpretación vocal construyen buena parte de la narrativa emocional de un filme.
En el marco de la 28ª edición, la organización tuvo que adaptarse a las restricciones derivadas de las circunstancias sanitarias “covidianas”. Se anunció en rueda de prensa, con la presencia del alcalde de Soria, Carlos Martínez, el viceconsejero de Cultura de la Junta, Raúl Fernández Sobrino, y el director del festival, José Manuel Aceña, que se pondrían a la venta solo 160 localidades en el Palacio de la Audiencia, reflejando el esfuerzo por mantener viva la actividad cultural con todas las garantías posibles.
En esos años se incluyeron también contenidos audiovisuales específicos, como vídeos incrustados y materiales online que complementaban la experiencia presencial. Esta combinación de formatos físicos y digitales se ha ido asentando progresivamente como una herramienta más para ampliar el alcance del festival y mantener el vínculo con el público incluso en momentos difíciles.
La nueva identidad gráfica del FOMS y el homenaje a Odón Alonso
En las ediciones más recientes se ha dado un paso muy importante en el plano visual con la creación de una nueva identidad gráfica para la 33ª edición del Otoño Musical Soriano (FOMS 2025). Un estudio de diseño se ha encargado de conceptualizar y desarrollar el cartel, la identidad y todos los materiales gráficos asociados, con el objetivo de reflejar la esencia actual del festival.
La propuesta visual se basa en un lenguaje contemporáneo y minimalista, que combina sobriedad y dinamismo. El cartel y sus aplicaciones buscan transmitir la fuerza de la dirección musical y la emoción colectiva que surge en cada concierto, poniendo el foco en esa energía compartida entre escenario y patio de butacas.
Este nuevo diseño rinde un emotivo homenaje al “infinito Odón Alonso”, quien este año habría cumplido 100 años. Como precursor del festival, su figura se integra simbólicamente en la nueva imagen, reforzando la continuidad entre la historia del FOMS y su proyección de futuro. Es una manera de recordar que la memoria del maestro sigue presente en cada edición.
El trabajo gráfico no se limita al cartel principal, sino que abarca programas, soportes digitales, señalética y otros materiales que consolidan una línea estética clara y reconocible. Este tipo de coherencia visual ayuda a situar al festival en el lugar que le corresponde dentro del panorama cultural, reforzando su marca propia frente a otros eventos similares.
Con este proyecto, sus creadores destacan también su compromiso con la música, la cultura y la proyección de Soria a nivel internacional a través del diseño. La suma de una programación musical de alto nivel y una identidad visual sólida contribuye a hacer del Otoño Musical Soriano un referente cada vez más visible y atractivo para públicos muy diversos.
A través de todos estos elementos —grandes orquestas, formaciones de cámara prestigiosas, jóvenes talentos, flamenco contemporáneo, ciclos documentales, maratones participativos y una identidad gráfica renovada— el Otoño Musical Soriano se ha convertido en un festival que refleja la riqueza y la pluralidad de la música actual, profundamente arraigado en Soria pero con la mirada puesta en el mundo.