Colores primarios

A día de hoy son muchos los distintos medios visuales a los que nos acercamos casi a cada momento ya sea a través de la publicidad, el cine o los videojuegos. Esos medios visuales se valen de los colores para dar sentido a todo el esquema de elementos, lenguaje cinematográfico o llamativas explosiones de unas aventuras que se dirigen por la teoría del color.

Esos colores son capaces de mantenernos fríos ante un mensaje o enaltecernos para convertirnos en seguidores acérrimos del color de nuestro equipo de futbol al que nos identificamos de por vida. La tradición por la “teoría del color” comenzó en el siglo XVIII y una controversia existente sobre la propia teoría del color de Isaac Newton para acercarnos a los colores primarios. 

¿Cuáles son los colores primarios?

Finalmente nos encontramos ante la teoría más compartida que nos lleva ante aquello de que con los tres colores primarios puros, se pueden mezclar todos los colores posibles. Es aquí por donde comenzamos para explicar cuáles son los colores primarios, lo que es el círculo cromático o cómo obtener el color marrón.

Lo que hay que tener en cuenta es que cualquiera de los tres colores primarios reales de la luz, pintura o tinta, pueden solamente mezclar un limitado rango de colores, al que podríamos llamar como rama de colores, que es siempre más reducida, al contener menos colores, que el rango completo de los colores que el humano puede percibir.

Fue Charles Hayter en su escrito “A New Practical Treatise on the Three Primitive Colours Assumed as a Perfect System of Rudimentary information” en el que describió en 1826 como todos los colores podían ser obtenidos de solo tres.

Son, por lo tanto, los colores rojo, azul y amarillo los que originaron sus estudios al igual que científicos alemanes e ingleses a finales del siglo XIX mantuvieron al rojo el verde y el azul violeta (RGB).

Así que actualmente, tenemos:

  • Colores primarios luz (RGB): Rojo, verde y azul.
  • Colores primarios pigmento (CMY): Cian, magenta y amarillo.
  • Colores primarios tradicionales (RYB): Rojo, amarillo y azul

Es importante reseñar que cada color posee estas cuatro propiedades que hay que tener muy en cuenta, ya sea para la pintura o el diseño.

  • Una es el tono: es la forma que tendremos de designar los colores como puede ser con un azul cielo o un anaranjado.
  • Otra es la saturación: es la intensidad de un color y que, también, es básicamente la pureza de un color o la concentración de gris que contiene un color en un momento en concreto. Cuanto mayor sea el porcentaje de gris presente en un color, menor será la saturación o pureza. Y al revés sería cuando el color se presentará lo más puro posible, para que fuera mayor la saturación.

  • Brillantez: es la cantidad de luz reflejada por una superficie.
  • Luminosidad: podremos comparar la luz reflejada por una superficie con la de una superficie blanca para poder medir exactamente la luminosidad. También se le puede llamar como la intensidad lumínica de un color.

Mezcla de colores primarios

Los colores secundarios son aquellos obtenidos de la mezcla de dos colores primarios y que es a la vez el color complementario de un tercer color primario; justamente aquel que no interviene para obtenerle.

O sea que podríamos decir que a partes iguales se obtienen los colores secundarios de dos primarios, aunque si se mezclan los colores pigmentos, tendríamos que cambiar las proporciones para obtener el mismo resultado.

Tenemos estos colores secundarios según dos modelos:

  • Colores secundario luz (RGB): Cian, magenta y amarillo.
  • Colores secundarios pigmento (CMY): Naranja, verde y violeta.

El naranja

Es uno de los colores secundarios mezcla de los colores primarios. Se obtiene al mezclar el color rojo con el color amarillo. Si somos lo suficientemente habilidosos para mezclar la misma cantidad de rojo y amarillo, obtendremos un naranja más brillante, muy similar al tono que vemos en las naranjas.

Si queremos que sea un naranja más amarillo, solamente nos queda añadir más porcentaje de ese color primario.

Hay que saber jugar un poco con las distintas cantidades para encontrar un naranja más intenso o más ligero, así que es cuestión de ir probando, si estuviéramos trabajando con la técnica de la acuarela o acrílico.

El verde

Es otro de los colores secundarios que obtenemos al mezclar el color azul y el amarillo. Si estamos en el caso de que usaremos la misma cantidad tanto para el azul como para el amarillo, el verde resultante es un poco neutro.

Tendremos que añadir más azul para traer a la vista un verde más oscuro como podría ser el de los pinos. Lo mismo sucederá, pero al revés, si le damos más al amarillo, para encontrarnos un verde más claro.

El violeta

Lo obtendremos al mezclar al color rojo y al color azul, los otros dos colores primarios. El violeta lo podremos ir modificando en intensidad si añadimos más azul, aunque si queremos que sea más fucsia, utilizaremos el color rojo para sacar ese tono en concreto.

Tal como hemos dicho anteriormente, será cosa de ir probando para ir entendiendo mejor la diferencia en añadir unas cantidades u otras cuando mezclamos los primarios, ya que el uso del rojo o el azul ocasionará que nos dirijamos a un color violeta más frío, cuando usemos más azul en la mezcla, como un violeta más cálido, cuando sea el rojo el predominante.

Rueda de colores primarios

También se denomina a la rueda de colores primarios como círculo cromático. Y estamos hablando de una representación ordenada y circular de los colores relacionados con su matiz o tono.

Se puede representar a la rueda de colores primarios de varias formas. Una de ellas es de forma escalonada o en degradé. El número de colores que puede tener un escalonado puede ser de 6, 12, 24, 48 o incluso más.

También tenemos al hexagrama, que es otra forma de representar el círculo cromático. Es una estrella que se coloca en el centro del círculo cromático y en la que la cantidad de picos corresponde a cada color. Una de sus funciones es mostrar los opuestos o complementarios, que son aquellos colores que se encuentran en una posición opuesta.

 

El modelo tradicional de coloración está basado en los tres colores primarios: rojo, amarillo y azul. Aunque se pueden encontrar algunos más elaborados de hasta 18 colores. El modelo tradicional se le ha llamado como RYB (Red-Yellow-Blue) y empezó a darse a conocer en la Teoría de los colores de Goethe.

En el círculo cromático encontramos el modelo tradicional en el que el azul es el color opuesto al naranja, el rojo al verde y el amarillo al violeta.

Por otro lado, tenemos al círculo cromático natural que tiene la definición de conocerse como el resultante de distribuir alrededor de un círculo los colores que conforman el segmento de la luz natural. De aquí derriban los modelos RGB y CMYK, más usados para la producción industrial.

Cómo hacer el marrón con colores primarios

Con el color marrón estamos ante un color terciario, que sería resultante de los secundarios, aunque podremos sacarlo al mezclar los tres colores primarios: rojo, azul y amarillo.

Hay dos maneras de obtener el color marrón. Una sería desde un color anaranjado, que obtendríamos de la mezcla de rojo más una cantidad mayor de amarillo, con el color azul. Y será el mismo color azul que nos llevará, cuanto más lo usemos en la mezcla, a sacar un tono de marrón mucho más oscuro.

Pero tenemos otra vía de sacar el marrón. Y esta es a través de un verde, que habremos conseguido gracias a la mezcla del azul y el amarillo, con un rojo. Este marrón con un mayor grado de rojo, a la vez que será más cálido, se conseguirá añadiendo más cantidad de rojo.

Y siempre tendremos la posibilidad de sacar el marrón con un poco de práctica usando los tres colores primarios. Lo mejor de esta forma es que hallaremos una serie de tonos tierra en esos marrones que podremos usar para otros menesteres, si estamos en el caso de la pintura a través del acrílico o el mismo óleo.

La percepción del color

Nuestro cerebro es capaz de crear la sensación del color gracias a los nervios ópticos por los que pasan los impulsos eléctricos que provienen de las células fotorreceptoras que son las encargadas de recoger parte del espectro de luz.

Es en nuestra retina en donde existen millones de esas células especializadas en detectar las longitudes de onda que tenemos en nuestro entorno. Esas células están compuestas por conos y bastones. Los primeros se especializan en la detención y procesamiento de un color determinado.

De aquí, que cuando ese sistema de conos y bastones no es el correcto, se producen irregularidades que pueden dar a la explicación de fenómenos como el daltonismo.

Lo más interesante es que dos personas diferentes pueden interpretar un color de forma distinta y puede haber incluso distintas interpretaciones de un color como personas en el mundo hay.

Y así cerramos las teorías más importantes sobre los colores primarios para entender mejor la teoría del color que encierra un gran estudio para dominarla completamente. Ese estudio nos llevará a dominar mejor los colores a la hora de crear un logo o dar esa sensación de frialdad a una habitación cuando la pintemos en las horas tardías del día.


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Arte

Androidmaniaco, artista y persona polifacética en diversos campos. Estudios realizados en ESDIP (realización de cortos en 3D y animacion clásica) Ilustrador, profesor de dibujo y pintura, y ultimamente volcado en el teatro y la interpretación.

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