Científicos de la Edad Media

Durante la Edad Media, los científicos fueron censurados y prohibidos por la Iglesia para dar a conocer nuevas hipótesis y leyes relacionadas con el mundo que podían derribar la fe cristiana y la presencia de Dios. Es por ello que se le conoce como una de las etapas más oscuras de la historia de la ciencia pues no solo el estudio era prohibido, quien se atrevía a no acatar las leyes era torturado, y acusado de hereje lo que significaba una muerte segura.

Es por ello que se tiene muy poca información de los avances de aquella época y es que fue la etapa en la que menos descubrimientos se realizaron. Sin embargo en el Medio Oriente, los árabes durante esta época siguieron con sus conocimientos.

Entre los personajes ilustres de aquella época encontramos a Alfonso X de Castilla y León, el Sabio, quien fue un monarca español quien tradujo una serie de conocimientos astronómicos elaborados por sabios árabes y judíos. Entre sus más destacadas obras encontramos a las Tablas Alfonsíes, un libro astronómico que nos habla sobre los movimientos planetarios. Vale la pena mencionar que este personaje se basó en los estudios originales de al-Zarkali para elaborar sus propias hipótesis.

También vale la pena mencionar al alemán Johannes Muller o Regiomontanus. Se trató de uno de los pocos personajes que se atrevió a investigar acerca de la biología.

Es importante saber también quién fue Abu Ja’far al-Khwarizmi. ¿Alguna vez oíste hablar sobre él? Pues te contamos que se trató de un científico matemático árabe, considerado como uno de los padres del álgebra.


4 comentarios

  1.   Teresa dijo

    Gracias por tu artículo. Solo quería comentar que Alfonso X el Sabio era cristiano!!!! Escribió por ejemplo “Cantigas a Santa María”. No tuvo miedo a promover la ciencia y traducir autores extranjeros e incluso de otras religiones.
    Promovió las artes y las ciencias bajo su gobierno, desarrollando una labor capital en la cultura occidental de la época y estableciendo un puente con los saberes clásicos greco-latinos. Fruto de este interés es la creación de la Escuela de Traductores de Toledo, donde coexistían árabes, judíos y cristianos. Confeccionó tablas astronómicas que sirvieron de base a Copérnico (que también era cristiano, canónigo de una igleisa en Frauenburg) para probar que la Tierra no ocupaba una posición central en el Universo. Es autor de destacadas obras como la “Crónica General” y la “Grande e general Storia”, que incluye poemas épicos medievales. También escribió numerosos poemas como las 402 “Cantigas de Santa María”, en lengua gallego-portuguesa. Por último, dirigió la elaboración de una obra capital, “Las siete partidas”, código legal escrito por primera vez en una lengua moderna.

  2.   daniela dijo

    kisiera saber donde puedo conseguir el libro de jesus neo cabalistico!

  3.   carlos noyola dijo

    Disculpas,pero su articulo es pobre,y con algunas informaciones falsas. ¿Que no se sabe de científicos de esa época? Que la iglesia reprobó a los científicos. La iglesia estableció las universidades y el método científico. Aqui le pongo la lista de grandes científicos católicos que pusieron las bases de la ciencia moderna.
    Grandes nombres de la ciencia medievalEditar
    Grosseteste-color.png

    Robert Grosseteste (1168-1253), obispo de Lincoln, fue la figura central del movimiento intelectual inglés en la primera mitad del siglo XIII y es considerado el fundador del pensamiento científico en Oxford. Tenía gran interés en el mundo natural y escribió textos sobre temas como el sonido, la astronomía, la geometría y la óptica. Afirmaba que los experimentos deberían usarse para verificar una teoría, probando sus consecuencias; también fue relevante su trabajo experimental en el área de la óptica. Roger Bacon fue uno de sus alumnos de más renombre.[3]​
    AlbertusMagnus.jpg

    Alberto Magno (1193-1280), el Doctor Universal, fue el principal representante de la tradición filosófica de los dominicos. Además de eso, es uno de los treinta y tres santos de la Iglesia Católica con el título de Doctor de la Iglesia. Se hizo famoso por sus vastos conocimientos y por su defensa de la coexistencia pacífica de la ciencia con la religión. Alberto fue esencial en introducir la ciencia griega y árabe en las universidades medievales. En una de sus frases famosas, afirmó: la ciencia no consiste en ratificar lo que otros dijeron, sino en recoger las causas de los fenómenos. Tomás de Aquino fue su alumno.
    Roger-bacon-statue.jpg

    Roger Bacon (1214-1294), el Doctor Admirable, ingresó en la Orden de los Franciscanos alrededor de 1240, donde, influenciado por Grosseteste, se dedicó a estudios en los que la observación de la naturaleza y la experimentación eran fundamentos del conocimiento natural. Bacon propagó el concepto de “leyes de la naturaleza” y contribuyó en áreas como la mecánica, la geografía y principalmente la óptica.

    Las investigaciones en óptica de Grosseteste y Bacon posibilitaron el inicio de la fabricación de gafas, en el siglo XII. Posteriormente, esos conocimientos serían imprescindibles para la invención de instrumentos como el telescopio y el microscopio.
    Carlo Crivelli 007.jpg

    Tomás de Aquino (1227-1274), también conocido como el Doctor Angélico, fue un fraile dominico y teólogo italiano. Tal como su profesor Alberto Magno, es santo católico y doctor de esta misma Iglesia. Sus intereses no se restringían a la filosofía; también se le atribuye una importante obra alquímica datada en el siglo XV y llamada “Aurora Consurgens”. Sin embargo, la verdadera contribución de Santo Tomás para la ciencia del periodo fue el haber sido el mayor responsable de la integración definitiva del aristotelismo con la tradición escolástica anterior.
    JohnDunsScotus.jpg

    Duns Scoto (1266-1308), el Doctor Sutil, fue miembro de la Orden Franciscana, filósofo y teólogo. Formado en el ambiente académico de la Universidad de Oxford, donde aún persistía el aura de Robert Grosseteste y Roger Bacon, tuvo una posición alternativa a la de Santo Tomás de Aquino en el enfoque de la relación entre la Razón y la Fe. Para Scoto, las verdades de la fe no podrían ser comprendidas por la razón. La filosofía, así, debería dejar de ser una sierva de la teología y adquirir autonomía. Duns Scoto fue mentor de otro gran nombre de la filosofía medieval: Guillermo de Ockham.

    Guillermo de Ockham (1285-1350), el Doctor Invencible, fue un fraile franciscano, teórico de la lógica y teólogo inglés. Ockham defendía el principio de la parsimonia (la naturaleza es por sí misma económica), que ya podía verse en el trabajo de Duns Scoto, su profesor. William fue el creador de la Navaja de Ockham: si hay varias explicaciones igualmente válidas para un hecho, entonces debemos escoger la más simple. Esto constituiría la base de lo que más tarde sería conocido como método científico y uno de los pilares del reduccionismo en ciencia. Ockham murió víctima de la peste negra. Jean Buridan y Nicolás Oresme fueron sus seguidores.
    Bayeux-crypte1.JPG

    Jean Buridan (1300-1358) fue un filósofo y religioso francés. Aunque haya sido uno de los más famosos e influyentes filósofos de la Edad Media Tardía, hoy está entre los nombres menos conocidos del período. Una de sus contribuciones más significativas fue desarrollar y popularizar de la teoría del Ímpetu, que explicaba el movimiento de proyectiles y objetos en caída libre. Esa teoría abrió el camino a la dinámica de Galileo y al famoso principio de la Inercia, de Isaac Newton.
    Oresme-Nicole.jpg

    Nicolás Oresme (c. 1323-1382) fue un genio intelectual y tal vez el pensador más original del siglo XIV. Teólogo dedicado y obispo de Lisieux, fue uno de los principales propagadores de las ciencias modernas. Además de sus contribuciones estrictamente científicas, Oresme combatió fuertemente a la astrología y especuló sobre la posibilidad de que existieran otros mundos habitados en el espacio. Fue el último gran intelectual europeo en haber crecido antes del surgimiento de la peste negra, evento que tuvo un impacto muy negativo en la innovación intelectual en el periodo final de la Edad Media.

  4.   carlos noyola dijo

    Grandes nombres de la ciencia medievalEditar
    Grosseteste-color.png

    Robert Grosseteste (1168-1253), obispo de Lincoln, fue la figura central del movimiento intelectual inglés en la primera mitad del siglo XIII y es considerado el fundador del pensamiento científico en Oxford. Tenía gran interés en el mundo natural y escribió textos sobre temas como el sonido, la astronomía, la geometría y la óptica. Afirmaba que los experimentos deberían usarse para verificar una teoría, probando sus consecuencias; también fue relevante su trabajo experimental en el área de la óptica. Roger Bacon fue uno de sus alumnos de más renombre.[3]​
    AlbertusMagnus.jpg

    Alberto Magno (1193-1280), el Doctor Universal, fue el principal representante de la tradición filosófica de los dominicos. Además de eso, es uno de los treinta y tres santos de la Iglesia Católica con el título de Doctor de la Iglesia. Se hizo famoso por sus vastos conocimientos y por su defensa de la coexistencia pacífica de la ciencia con la religión. Alberto fue esencial en introducir la ciencia griega y árabe en las universidades medievales. En una de sus frases famosas, afirmó: la ciencia no consiste en ratificar lo que otros dijeron, sino en recoger las causas de los fenómenos. Tomás de Aquino fue su alumno.
    Roger-bacon-statue.jpg

    Roger Bacon (1214-1294), el Doctor Admirable, ingresó en la Orden de los Franciscanos alrededor de 1240, donde, influenciado por Grosseteste, se dedicó a estudios en los que la observación de la naturaleza y la experimentación eran fundamentos del conocimiento natural. Bacon propagó el concepto de “leyes de la naturaleza” y contribuyó en áreas como la mecánica, la geografía y principalmente la óptica.

    Las investigaciones en óptica de Grosseteste y Bacon posibilitaron el inicio de la fabricación de gafas, en el siglo XII. Posteriormente, esos conocimientos serían imprescindibles para la invención de instrumentos como el telescopio y el microscopio.
    Carlo Crivelli 007.jpg

    Tomás de Aquino (1227-1274), también conocido como el Doctor Angélico, fue un fraile dominico y teólogo italiano. Tal como su profesor Alberto Magno, es santo católico y doctor de esta misma Iglesia. Sus intereses no se restringían a la filosofía; también se le atribuye una importante obra alquímica datada en el siglo XV y llamada “Aurora Consurgens”. Sin embargo, la verdadera contribución de Santo Tomás para la ciencia del periodo fue el haber sido el mayor responsable de la integración definitiva del aristotelismo con la tradición escolástica anterior.
    JohnDunsScotus.jpg

    Duns Scoto (1266-1308), el Doctor Sutil, fue miembro de la Orden Franciscana, filósofo y teólogo. Formado en el ambiente académico de la Universidad de Oxford, donde aún persistía el aura de Robert Grosseteste y Roger Bacon, tuvo una posición alternativa a la de Santo Tomás de Aquino en el enfoque de la relación entre la Razón y la Fe. Para Scoto, las verdades de la fe no podrían ser comprendidas por la razón. La filosofía, así, debería dejar de ser una sierva de la teología y adquirir autonomía. Duns Scoto fue mentor de otro gran nombre de la filosofía medieval: Guillermo de Ockham.

    Guillermo de Ockham (1285-1350), el Doctor Invencible, fue un fraile franciscano, teórico de la lógica y teólogo inglés. Ockham defendía el principio de la parsimonia (la naturaleza es por sí misma económica), que ya podía verse en el trabajo de Duns Scoto, su profesor. William fue el creador de la Navaja de Ockham: si hay varias explicaciones igualmente válidas para un hecho, entonces debemos escoger la más simple. Esto constituiría la base de lo que más tarde sería conocido como método científico y uno de los pilares del reduccionismo en ciencia. Ockham murió víctima de la peste negra. Jean Buridan y Nicolás Oresme fueron sus seguidores.
    Bayeux-crypte1.JPG

    Jean Buridan (1300-1358) fue un filósofo y religioso francés. Aunque haya sido uno de los más famosos e influyentes filósofos de la Edad Media Tardía, hoy está entre los nombres menos conocidos del período. Una de sus contribuciones más significativas fue desarrollar y popularizar de la teoría del Ímpetu, que explicaba el movimiento de proyectiles y objetos en caída libre. Esa teoría abrió el camino a la dinámica de Galileo y al famoso principio de la Inercia, de Isaac Newton.
    Oresme-Nicole.jpg

    Nicolás Oresme (c. 1323-1382) fue un genio intelectual y tal vez el pensador más original del siglo XIV. Teólogo dedicado y obispo de Lisieux, fue uno de los principales propagadores de las ciencias modernas. Además de sus contribuciones estrictamente científicas, Oresme combatió fuertemente a la astrología y especuló sobre la posibilidad de que existieran otros mundos habitados en el espacio. Fue el último gran intelectual europeo en haber crecido antes del surgimiento de la peste negra, evento que tuvo un impacto muy negativo en la innovación intelectual en el periodo final de la Edad Media.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *