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Yo Visité Gamínedes: Ciencia ficción en español

Una de las fantásticas obras de ciencia ficción que complementó una vez más la creencia de los extraterrestres y de los ovnis, en su visita al planeta Tierra, es el libro llamado “Yo Visité Ganímedes” escrita por el fabuloso peruano Yosip Ibrahim conocido también como el Dr. José Rosciano Holder.

La genialidad de los escritos de este gran literato peruano quedará gravada en nuestras mentes y corazones además de haber sido inmortalizado debido a sus ediciones sobre ufología y el maravilloso mundo de los ovnis cimentado en la forma de vida alienígena.

José Rosciano Holler es el verdadero nombre de Ibrahim, por respeto propio decidió ocultar su nombre como también el de su amigo que fue llevado al satélite más grande del Sistema Solar, Ganímedes, la luna de Júpiter. Además su magnífica obra literaria referida al espacio exterior, recopila la más extraordinaria experiencia de vida que llevó su mencionado compañero al ser llevado por los alienígenas a Ganímedes a través de un platillo volador u ovni.

Escribió dos libros llamados: “Yo visité a Ganímedes “y “Mi preparación para Ganímedes”, la primera edición salió publicada a principios de la década del 70 en Lima-Perú, en donde relata la desaparición y viaje de su entrañable amigo Pepe a Ganímedes, que es una de los satélites pertenecientes al planeta Júpiter.

Ibrahim, en su obra ufológica describe de manera sorprendente, como era la vida fuera de nuestro planeta en un mundo el cual nos llevaba miles de años de evolución ya sea en la medicina, orden, limpieza, trato con los semejantes, la inmortalidad, el desarrollo del sexto sentido y la visión clarividente como también la telepatía, en otras palabras el desarrollo perfecto y culminado de una civilización poderosa en la cuarta dimensión aun no alcanzada por los terrícolas.


2 comentarios

  1.   Andrés E. Herrera A. dijo

    Que pena, pero no es ciencia ficción, él mismo lo relata en su libro. Es 100% verídico……

  2.   Damasco dijo

    Bonito libro de ciencia ficción, en esos tiempos los platillos volantes se desplazaban con energía nuclear, lo cual ahora sabemos que con esa energía jamás podrían llegar a velocidades extraordinarias…

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