Los cuentos de hadas de los Hermanos Grimm

Hansel y Gretel

Los Hermanos Grimm son célebres por ayudar preservar a principios del siglo XIX más de doscientos cuentos populares que hasta entonces sólo existían en la tradición oral.

Jacob (1785-1863) y Wilhelm (1786-1859) nacieron en Alemania. Concretamente en Hanau, cerca de Frankfurt, donde cuentan con un monumento inaugurado en 1889. Además del vínculo familiar que les unía, desarrollaron una gran amistad a lo largo de su vida. Ambos estudiaron derecho en la Universidad de Marburgo.

Jacob fue un pionero en el estudio de la filología alemana, y aunque la obra de Wilhelm se vio obstaculizada por su mala salud, los hermanos colaboraron en la creación de un diccionario alemán que no se finalizó hasta un siglo después de su muerte.

No obstante, su trabajo más conocido son los dos tomos de ‘Cuentos para la infancia y el hogar’, publicados en 1812 y 1814, respectivamente, a partir de fuentes orales. Desde entonces, estos cuentos de hadas han formado parte de la infancia de la mayoría de niños del mundo, a pesar de que, según ellos mismos reconocieron, no los escribieron pensando en ellos.

Los cuentos de los Hermanos Grimm representaban la crudeza y atrocidades de la cultura medieval, aunque eso no representó un impedimento para que triunfaran, sobre todo gracias a las ilustraciones fantásticas que se incluyeron en ediciones posteriores, ya sí destinadas a los lectores infantiles.

Blancanieves, Rapunzel, Hansel y Gretel, El lobo y las siete cabritillas, La Ceniciente, Barba Azul, Juan sin miedo, Pulgarcito y Los músicos de Bremen se encuentran entre los cuentos más populares que los Hermanos Grimm ayudaron a preservar a través de su obra, muchos de ellos reinterpretados en el cine, la televisión y en la propia literatura infantil.


Escribe un comentario