Las glándulas salivales

Glandulas salivares

La mucosa de la cavidad bucal, la lengua y el paladar constan de pequeñas glándulas individuales que humedecen las superficies, y las lubrican secretando saliva.

Se trata de unas glándulas salivales microscópicas, además de los tres pares de glándulas salivales principales: parótidas, submandibulares y sublinguales.

La glándula salival más voluminosa es la glándula parótida, colocada debajo del arco cigomático, delante de la apófisis mastoides y detrás de la mandíbula. Está conectada con las ramas principales del nervio facial. La arteria temporal superficial la atraviesa. La secreción de la glándula parótida es de tipo seroso (fluida).

El conducto de las parótidas deja el ángulo anterosuperior de la glándula salival, pasa por el músculo masticador, perfora el músculo buccinador, y se abre en la cavidad bucal superior frente al segundo molar superior.

La glándula submandibular de la cavidad bucal produce una secreción salival (viscosa) mixta, serosa y mucosa, aunque principalmente serosa. Se sitúa en el ángulo madibular. Su conducto pasa del interior hacia el exterior, en el suelo de la boca, y se abre lateralmente por la base de la lengua.

La glándula sublingual de la boca es la más pequeña de las glándulas salivales. Esta glándula, principalmente mucosa, se encuentra bajo la mucosa del suelo de la boca. Su secreción salival fluye a través de conductos diversos sublinguales separados que se abren en la carúncula sublingual.


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