Las causas de la gangrena

Quirofano

Las dos causas principales de la gangrena son la falta de sangre y una infección. La ralentización o detención de la circulación sanguínea en ciertas partes del cuerpo conlleva una oxigenación y un aporte nutricional a las células de forma insuficiente, lo que provoca la desintegración de los tejidos. La infección se manifiesta cuando las bacterias se acumulan durante un largo periodo y se multiplican en un tejido. Estos dos mecanismos conducen a la muerte celular o necrosis.

La gangrena también puede estar provocada por la diabetes, de tipo 1 o de tipo 2. Una tasa elevada de glucosa en la sangre produce a largo plazo lesiones en las pequeñas venas y en las arterias, que se encargan de llevar la sangre hacia las partes distales del cuerpo. Por esta razón los vasos se bloquean, el flujo sanguíneo disminuye y la gangrena aparece.

Las enfermedades vasculares como la arteriosclerosis también pueden causar una gangrena. La arteriosclerosis está provocada por una tasa alta de colesterol. La dislipidemia es una patología en la que existe un riesgo de depósito de colesterol y de lípidos en los vasos sanguíneos. Estas dos patologías conducen a un estrechamiento de los vasos y por lo tanto a una reducción de su diámetro. El flujo sanguíneo que llega a las partes principales del cuerpo se reduce, lo que puede provocar una gangrena.

Otra causa de la gangrena es una herida grave o una intervención quirúrgica. Ambas implican la ruptura de la barrera cutánea y una cicatrización potencialmente complicada de la herida. La gangrena es debida en ambos casos a una infección, a una mala circulación de la sangre hasta la herida.


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