La fiesta de Todos los Santos

Todos los santos

La fiesta católica de Todos los Santos es conocida por todos. En los hechos, y a pesar de que su nombre es de los más claros, la fiesta de Todos los Santos suele asociarse con el Día de Difuntos, que se celebra al día siguiente.

La Iglesia católica canoniza a aquellos de los que está segura de que están en el cielo, y les atribuye un día en el calendario. En cualquier caso, la Iglesia católica no tiene la pretensión de haber conocido a todos los santos que han vivido en la tierra y que también están en el cielo.

Por consiguiente, la Iglesia supone que existe una multitud de santos que no conoce y que se merecen tanto como los que se veneran que se les invoque. La fiesta de Todos los Santos responde a esta problemática y recuerda la relación de los creyentes con los santos que les han precedido, los que se encuentran en el calendario, pero también a los “olvidados”.

La fiesta de Todos los Santos tiene como finalidad no olvidarse de nadie, pero también recordar al creyente esa solidaridad con los santos que debe igualmente servirle de modelo en su propia vida. Los santos desempeñan igualmente una función didáctica nada desdeñable.


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