Interesantes declaraciones de Annie Leibovitz

Annie Leibovitz

Annie Leibovitz, flamante ganadora del Premio Príncipe de Asturias, ha sido entrevistada por nuestros compañeros del diario El País, documento del que extraemos algunas interesantes declaraciones que creemos podrán resultar enriquecedoras para nuestros lectores.

Annie, reivindica a la primera de cambio su papel de madre soltera, algo que no le ha permitido visitar Oviedo a fondo: “Se me hace duro por las niñas. Dos tienen 8 años; la mayor, 12. Y soy madre soltera. Pensé en traer a mi hija mayor, pero no puede faltar tanto a clase, son muy estrictos. Seguro que vamos a regresar en verano porque esto es precioso. No me hacía bien a la idea de lo que eran estos premios; sabía que son importantes, prestigiosos, pero no que al llegar a una ciudad pequeña se organizaba todo esto, con tanta gente implicada, el Príncipe tan involucrado en algo que empezó a hacer suyo desde que tenía 12 años, con un discurso que se prepara como si fuese el del presidente de Estados Unidos cuando afronta el del estado de la Unión… Me imagino que en los últimos años con más responsabilidad tal y como anda el país. Llegando desde el aeropuerto, observaba ese contraste del paisaje con las fábricas, imaginaba todo lo que debe de estar cociéndose, y creo que hay historias fotográficas que contar”.

Finalmente, esta crack de la fotografía, explicó la diferencia entre hacer fotos por hobby o por vocación:

“Bien, sí, cualquiera. La fotografía se inventó para eso, para que cualquiera pudiera hacerlo: tomar imágenes de los suyos, de sí mismos, de lo que les rodea, los amigos, los lugares que visitas y quieres recordar… Pero si quieres convertirte en un fotógrafo, eso ya supone una elección vital y la cosa cambia. Se transforma en algo distinto a sencillamente tomar una fotografía. Necesitas valer, centrarte en determinado trabajo, estudiarlo; es otra cosa. Pero ambos mundos deben convivir con naturalidad. Vivimos una época excepcional para la fotografía como lenguaje universal. Es un acto continuo y cotidiano. No le tienes que contar a un amigo a miles de kilómetros qué estás cenando: haces una foto al plato y se lo mandas. Es un lenguaje, una manera de comunicarse. Cualquier niño en el colegio aprende a pintar y dibujar, pero si quiere ser Van Gogh o Matisse, ya es otro asunto, va a tener que esforzarse. Es una elección. Hay espacio, de todas maneras, para los profesionales y para cualquiera. No hay que asustarse –ay, Dios mío, qué nos va a pasar–, es una pérdida de tiempo, es una estupidez”.

Más información – Cultura en la web

Foto – El País

Fuente – El País


Categorías

Conocimiento

Diego Calatayud

Licenciado en Filología Hispánica y amante de la literatura. Trabajo en varios de los blogs de esta misma red y creo que la cultura debería ser la... Ver perfil ›

Escribe un comentario