Imperio Romano: Uno de los más grandes de la historia

El Imperio Romano ha marcado la historia pues a través de ella se hicieron grandes aportes cuya importancia se mantiene hasta nuestros días. La vida de la Antigua Roma se desarrollaba a los alrededor de la ciudad, la misma que estaba situada sobre siete colinas y sus espectaculares estructuras monumentales como el Coliseo Romano, el Foro de Trajano y el Panteón. El Imperio Romano ha sido una estructura base y ejemplo de cuán poderosos puede llegar a ser una nación cuando sus integrantes luchan por un fin en conjunto.

El Imperio Romano en su apogeo, a principios del siglo III d. C. comprendía no sólo las península, islas y Costas del Mediterráneo, sino también, zonas de Europa situadas al norte y al sur de Escocia, el Rin y el Danubio. En toda la extensión del vasto imperio romano estaban impuestas determinadas normas con el fin de llevar a cabo una organización que busque la consolidación y unión de sus integrantes.

La ciudad contaba con varios teatros, institutos, tabernas. Baños y burdeles. Así también, se podían observar casa de condición humilde como además, vastos palacios e imponentes monumentos, las clases humildes solían vivir en departamentos en el centro de la ciudad. En términos generales, la ciudad de Roma era una megalópolis ya que contaba con una población de más de un millón de habitantes.

Los ciudadanos del imperio romano tenían tres áreas fundamentales de privilegio. Estas son: tener derecho a votar, tener derechos legales especiales como los derechos matrimoniales, el derecho para realizar contratos y también, la excepción de castigos específicos como el de ser matado sin un juicio, y tener derecho a pagar impuestos con sumas menores de dinero.


Un comentario

  1.   vidal dijo

    Hay expuesto un estudio histórico en http://www.lascosasdechurruca.com, que está dando que hablar por lo que desvela, a partir de las pistas salidas de un curioso librito, que devuelve a su origen los perdidos escenarios bíblicos, desde donde los escritos toman sentido literal y los mitos pierden su condición, así como el verdadero origen de Roma.
    Es muy fuerte, pero ahí está.
    Saludos.

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