Uno de los minerales más importantes para el funcionamiento del cuerpo es sin duda alguna el hierro. Por si no lo sabías, te contamos que la falta de hierro produce anemia. Esto se debe a que el hierro ayuda a la formación de la hemoglobina y de los glóbulos rojos. Además es importante mencionar que el hierro también se encarga de oxidar la glucosa, de manera que le permite convertirse en energía.
¿Cómo saber si es que nuestro cuerpo presenta falta de hierro? Algunos de los síntomas más comunes con el cansancio crónico, la debilidad de los músculos, color pálido en la piel, latidos sumamente acelerados en el corazón, estado emocional irritable, así como los mareos y la falta de apetito. Si sufres uno o varios de estos síntomas lo mejor será acudir al médico para realizarnos un examen sanguíneo y así definir cuáles son nuestros niveles de hemoglobina y hierro.
Consumir hierro no es nada difícil. Como te habrás dado cuenta en la televisión podemos ver una serie de comerciales en donde se ofrecen productos ricos en hierro. Entre los productos que contienen hierro encontramos a los cereales, avenas, lentejas, verduras como la espinaca, los frijoles, las habas, el tofu, frutos secos como las almendras, el pan de harina, la yema de huevo, carnes como el hígado de pollo, de pavo, y pescados como el atún.
Dejemos de lado el tema del hierro, y hablemos de uno de los desórdenes que afectan a muchas personas. Nos referimos a la intolerancia a la lactosa. ¿Sabías que aproximadamente el 70% de la población del mundo es intolerante a la lactosa? Sí, este hecho hace que muchas personas presenten malestares al consumir leche. ¿Cómo saber si eres intolerante a la lactosa? Los síntomas comunes son las diarreas, gases, dolor de estómago y calambres estomacales, etc.



comentarios cerrados para esta entrada