Florencia, Roma y Venecia: los centros del Renacimiento italiano

Mona LIsa

Para comprender el Renacimiento, debemos viajar hasta Italia, concretamente hasta las ciudades que desempeñaron un papel fundamental en este movimiento: Florencia, Roma y Venecia.

Florencia

La ciudad-estado de Florencia fue el lugar donde comenzó el Renacimiento italiano. Esta ciudad estaba gobernada por una familia rica conocida como los Medici. Los Medici eran líderes eficaces. Cobraban impuestos tanto a los pobres como a los ricos, e invertían parte de los fondos en obras públicas que beneficiaban a todos, como carreteras y alcantarillas.

Guiada por los Medici, Florencia se convirtió en una de las ciudades más ricas de Europa. Partidarios de las humanidades, la familia también donó dinero para apoyar el desarrollo de las artes en su ciudad, siendo esta una importante razón para que el movimiento humanista creciera en fuerza y popularidad.

Roma

A principios del 1500, Florencia comenzó a declinar debido a que la inestabilidad política y los levantamientos habían restado poder y riqueza a la familia Medici. Por aquel entonces, la ciudad-estado de Roma estaba dirigida por el papa y otros líderes de la Iglesia Católica.

Muchos de los Papas que gobernaron la ciudad de Roma durante el Renacimiento utilizaron su influencia para tratar de devolver a la ciudad a su antigua gloria. Actuando más como reyes que como los líderes religiosos, establecieron fuertes impuestos para construir magníficas iglesias, palacios y otros edificios públicos y privados.

También utilizaron el dinero para contratar a artistas que crearon miles de piezas de arte que llenaron los nuevos edificios que habían construido, así como para reunir una gran colección de obras literarias contemporáneas y de la antigua Grecia y Roma que se almacenaron en una biblioteca del Vaticano, lo que llevó hasta allí a estudiosos de todo el mundo. El resultado fue que la ciudad atrajo a muchos de los que habían estado en Florencia, convirtiéndose en el nuevo centro del Renacimiento italiano.

Venecia

A finales del 1500, el centro del Renacimiento italiano comenzó a trasladarse desde Roma a una ciudad-estado más rica: Venecia. Muchos venecianos se hicieron ricos gracias al comercio, lo que les permitió darse el lujo de disfrutar de finos placeres, como el arte y las humanidades.

De esta forma, muchos de los artistas, escritores y estudiosos de Roma viajaron a Venecia atraídos por el dinero, lo que hizo que la calidad del arte y la literatura en Venecia aumentara exponencialmente.


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