El retrato y la muerte, obra muy arraigada a las macabras tradiciones españolas

El retrato y la muerte

Cuando Virginia de la Cruz comenzó a investigar en el archivo fotográfico de Virxilio Viéitez pronto pidió más información acerca de las fotos funerarias del mismo.

El fotógrafo afirmó que esa parte de su trabajo, que consitía en hacer una última instantánea del cuerpo de los fallecidos, era la que menos le agradaba, pero pese a todo acabó surgiendo “El retrato y la muerte”, una obra con 158 fotografías tomadas a fallecidos por petición expresa de la familia que vestía con sus mejores atuendos al muerto para que posase guapo para la eternidad.

Pese a lo macabro del libro, esta obra es todo un documento de época, ya que recoge lo que, sobre todo en los pueblos y pese a lo mucho que nos pueda extrañar hoy, era una tradición muy extendida: tomar un último retrato de los seres queridos.

Es más, lo chocante es que hoy en día la gente trata de borrar la imagen de sus familiares o amigos muertos para quedarse con el rostro y la expresión de dichas personas en vida y en muchos casos es todo un problema poder deshacerse de esas crueles imágenes que nuestros antepasados no solo querían inmortalizar sino que veían constantemente al repasar álbumes o cajas de recuerdos…

Más información – Cultura en la web

Foto – El Mundo


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Conocimiento

Diego Calatayud

Licenciado en Filología Hispánica y amante de la literatura. Trabajo en varios de los blogs de esta misma red y creo que la cultura debería ser la... Ver perfil ›

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