El jardín biológico

 Jardin

Un jardín o huerto bien mantenido ofrece una mejor salud a su propietario. Un jardín biológico se basa en diversos factores naturales como los efectos de la luna sobre la naturaleza, el sol, el clima, la colocación del jardín, la fauna que el jardín alberga y también el tipo de tierra en el que el jardín está dispuesto.

El uso de cualquier tipo de producto químico está excluido de los métodos empleados en un cultivo biológico. Dicho de otra forma, el principio se basa en el hecho de cuidar el jardín en función de los factores que lo componen, sin intervención de productos industriales que pueden ser nocivos. En efecto, ciertos productos para las plantas o para la tierra terminan por constituir una verdadera fuente de contaminación para el jardín.

Por lo tanto, la alimentación se basa en productos del jardín. En esta misma línea de salvaguardar el equilibrio del ecosistema, los amantes de la agricultura biológica han decidido poner en práctica varias técnicas de base sobre las cuales la jardinería mantiene un respeto con la naturaleza. De esta forma, los abonos naturales y el compost son los elementos más solicitados para favorecer el desarrollo de cada planta del jardín en cuestión.

Lo mismo ocurre para la rotación de los cultivos, la aplicación de insecticidas naturales, abonos verdes, preparados biodinámicos, y combinación de vegetales. La jardinería biológica implica también una toma de consideración del período de plantación de los productos. También es necesario que el tipo de planta corrobore el tipo de tierra en el que se cultiva. Este tipo de jardinería permite obtener productos no sólo nutritivos, sin también sanos.


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