¿Cuáles son los siete pecados capitales?

Pecado

Los siete pecados capitales se definen como una clasificación de vicios que son mencionados en las enseñanzas del cristianismo. Los pecados capitales son unos pecados que dan origen a muchos otros pecados. ¿Pero cuáles son los siete pecados capitales?

Tenemos primero la lujuria. Este pecado capital está considerado como un pecado que se efectúa cuando se tienen pensamientos sexuales excesivos, así como un deseo sexual incontrolable. Así, la lujuria está considerada como una dependencia del sexo o una compulsión sexual.

La gula es el pecado capital que se identifica con un consumo excesivo de alimentos y bebidas, una forma de glotonería. Se identifica también con los excesos de cualquier naturaleza que son realizados de modo irracional y superfluo.

La avaricia es también un pecado capital que hace referencia al exceso. En esta situación, únicamente nos referimos a la adquisición de riquezas. Es cuando una persona es extremadamente ávida, por encima de todo, en la adquisición de riquezas para su propio provecho.

La pereza es el pecado capital que crea la tristeza de espíritu. Una actitud negativa frente a las obligaciones del hombre, sobre todo frente a todas las que conciernen a sus obligaciones espirituales, tales como los ejercicios de piedad y de religión.

La cólera se define como un sentimiento incontrolado de odio. Podemos decir que una persona comete el pecado capital de cólera cuando adopta una negación vehemente de la verdad y cuando alimenta deseos de venganza. Se considera un pecado de cólera cuando una persona es intolerante hacia otro por motivos de raza o de religión.

La envidia provoca entre las personas el deseo de obtener cosas que otras personas poseen. Ser envidioso puede conducir a desear mal en el prójimo.

Para último, encontramos el orgullo, uno de los pecados capitales más importantes y más serios. Este pecado daría lugar a todos los demás, según las enseñanzas morales de la Iglesia. Se caracteriza por el deseo y la convicción de ser más importante y mejor que otros, adoptando una confianza extrema en uno mismo, lo que deriva en la vanidad.


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