Consejos para quitar el óxido del cuarto de baño

baño

Para terminar con el óxido del cuarto de baño de manera eficaz y rápida y además económica recomendamos utilizar vinagre blanco o zumo de limón. Las propiedades de estos dos productos y su acidez ayudan a eliminar fácilmente las manchas de óxido. Conviene echar un buen chorro de vinagre o de zumo de limón directamente sobre la mancha de óxido.

Si la zona oxidada ocupa una gran parte en la bañera, en la ducha o en el lavabo, aconsejamos empapar un paño seco con uno de estos dos productos y frotar la mancha con ellos. Una vez que la zona en cuestión está cubierta de vinagre o de zumo de limón, se deja actuar el producto para que sus propiedades hagan efecto.

Cuando se percibe que la mancha de óxido ha desaparecido ligeramente, es un signo de que el producto está operando. Después, se enjuaga la bañera, el lavabo y la ducha oxidada con una gran cantidad de agua fresca, y se pasa un paño para retirar la suciedad del óxido.

Si la mancha es difícil de eliminar, recomendamos repetir las etapas anteriores y aplicar de nuevo ácidos cítricos sobre la mancha de óxido para que desaparezca definitivamente. Si el vinagre y el zumo no resuelven el problema porque el óxido está demasiado incrustado, aconsejamos verte un buen chorro de lejía sobre la mancha.

El producto se deja reposar durante 12 horas antes de retirarlo. Una vez que el tiempo ha terminado, se enjuaga bien con una gran cantidad de agua fría y se frota con un paño seco sobre la zona oxidada para que desaparezca finalmente la mancha.


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