Consejos para el uso de las fundas para decorar la casa

Fundas

Sillas, cojines, sillones, sofás, futones, pueden tener un uso en la casa durante años. En cualquier caso, a lo largo del tiempo, es posible o incluso necesario que cambiéis de decoración. Las mayores ventajas de las fundas está en la posibilidad de cambiarla en función de vuestros gustos, y del desgaste ocasionado por el paso del tiempo y el uso cotidiano.

Eligiendo unos muebles absolutamente ordinarios, se pueden decorar con una funda, creando un efecto más moderno, o al contrario, más clásico. Por otro lado, si el estilo de vuestra casa es específico, como el estilo asiático, podéis simplemente elegir unas fundas estampadas, que armonicen bien con el conjunto. Por otro lado, a la hora de una velada, se pueden escoger unas fundas para las sillas, combinando los colores sobrios con otros más llamativos en la mantelería.

Las fundas para proteger los muebles

En la medida en que las fundas se pueden retirar fácilmente, su mantenimiento también es fácil. Generalmente son de tela lavable a máquina. Basta con dejarlas secar, plancharlas y volverlas a colocar en un momento. Pero si no son de tela, es que han sido concebidas para ser más prácticas todavía, especialmente en el momento de su limpieza. Por otro lado, el mantenimiento del mobiliario se facilita mucho con las fundas.

En efecto, basta con retirar la funda con cierta frecuencia, y limpiar el polvo. De hecho, esto no tendría que hacerse muy a menudo, en la medida en que los muebles no se ven expuestos frecuentemente a factores agresivos. Las fundas permiten también proteger el mobiliario, primeramente del polvo, de la suciedad, pero igualmente del deterioro del color por el paso del tiempo, así como de la alteración de los materiales con los que está confeccionado.


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