¿Cómo votar en blanco en las elecciones?

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Para votar en blanco, basta simplemente con meter una papeleta blanca en el sobre o bien introducir un sobre vacío. Como las oficinas de voto no proporcionan papeletas en blanco, podéis llevar un papel blanco desde casa. Para respetar la forma reglamentaria de las papeletas, conviene recortar un folio en 4 y meter un cuarto en el sobre. En el papel, no debe haber ni el nombre de un candidato ni ningún tipo de mensaje en particular. La víspera y el día de las elecciones, hay que abstenerse de distribuir el resto del papel blanco a otras personas. Una acción de ese tipo está prohibida.

Voto en blanco y voto nulo

Si anteriormente el voto en blanco y voto nulo se contabilizaban conjuntamente, hoy en día, ya no se mezclan. Por lo tanto conviene tener cuidado y no hacer que vuestro voto blanco se convierta en un voto nulo. De esta forma, conviene saber distinguir un voto blanco de un voto nulo. Primeramente, la papeleta blanca no debe mencionar ningún nombre de ningún candidato puesto que el voto se volvería nulo. Tampoco debe estar roto, escrito, o arrugado. Si preferís introducir un sobre sin papeleta, debéis absteneros de meter dentro del sobre cualquier cuerpo extraño.

El impacto del voto en blanco

A pesar de que el voto en blanco hoy en día se contabiliza, todavía no está considerado en los sufragios expresados. Los que han votado en blanco no deben por lo tanto esperar a poder ganar una elección. En cualquier caso, el porcentaje de electores que han votado en blanco será mencionado en los resultados del escrutinio. Esto permite tener una idea sobre la legitimidad de la elección. Hoy en día, algunos militantes pretenden integrar el voto en blanco en los sufragios con el pretexto de que si el porcentaje del voto en blanco es alto, el resultado de la elección puede resultar absurdo.


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