¿Cómo hacer un discurso interesante?

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En el marco de los estudios o en el trabajo, seguramente tendrás que pronunciar un discurso delante de los compañeros o colegas. La perspectiva de un discurso en público puede ser desalentadora incluso angustiosa. Las conferencias son a menudo demasiado aburridas, sobre todo si el tema es complejo, pero es posible hacer que el discurso se merezca la atención de todo el mundo. Veamos cómo dar un discurso interesante.

Antes de comenzar a escribir, piensa en tus oyentes. Define a tu público para adaptar el tono del discurso. Haz prueba de empatía poniéndote en el lugar de las personas que asistirán a tu conferencia. Así evitarás hablar para no decir nada e ir al grano.

Llama la atención del público con una fórmula de apertura eficaz. Comienza con estadísticas destacadas o con una serie de cuestiones o con figuras retóricas para captar la atención de la audiencia. El ángulo de ataque es esencial para marcar la tónica de la conferencia: hay que saber seducir a la audiencia desde el principio.

Incorpora algunos elementos inesperados en el discurso para hacerlo más interesante. En lugar de estar levantado y recitar un monólogo, haz subir a alguien sobre el estrado para interactuar contigo, o que varios miembros del público interactúen entre sí, organiza un juego, cuenta una anécdota divertida, etc.

Presenta algunas estadísticas interesantes. Si usas cifras, ayuda a que la gente que te escucha las comprenda haciéndolas accesibles gracias a un esquema simplificado. El ser humano comprende a través de la visualización.

Encuentra un tono que sea adaptado a tu público. Tu discurso no será interesante si tu tono es demasiado formal o si utilizas un lenguaje inadaptado. Por eso, asegúrate de no empobrecer demasiado tu discurso.

Entrénate delante del espejo: sé circunspecto, repite y mejora tu dicción (sobre todo en los pasajes clave), articula, proyecta la voz. Se trata de vivir tu discurso: cree en lo que dices.


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