¿Qué clases de suelos existen? (Parte 1)

Si bien todos ponemos nuestros pies sobre él entendamos que el suelo cuenta con diversas características propias que hacen que estemos haciendo referencia a distintas clases de este mismo. Dejemos de lado la simple idea de que el suelo pueda ser el espacio de concreto que comúnmente pisamos y demos una chequeada a las clases existentes de forma natural.

Entrando de lleno al tema podemos encontrar como uno de los casos más fáciles de poder imaginar al suelo pedregoso, el cual está formado por los que están formados en base a rocas de toda clase y tamaños, siendo buenos para mantener cultivos.

Otro caso común es el de los suelos arenosos, que como es fácil intuir se encuentran formados en base de arena y que carecen de trascendencia para la realización de tareas agrícolas en gran parte debido a su falta de retención de agua.

Por otro lado los suelos calizos se encuentran abundantes en sales calcáreas, reconocibles por su tonalidad blanca y aridez, volviéndolos también poco fértiles. También los de arcilla que pueden retener el agua creando charcos gracias a tratarse de graos muy finos. Por último los suelos humíferos, poseedores de altas cantidades de materia orgánica como el humus, siendo este caso bueno para la cultivación debido a ser buenos retenedores de líquidos.

Existe también otros tipo de clasificación de suelos, denominada como Soil Taxonomy, la cual agrupa a los suelos en Alfisoles, Andisoles, Aridisoles, Entisoles, Espodosoles, Gelisoles, Histosoles, Inceptisoles, Molisoles, Oxisoles, Ultisoles y Vertisol.

Por ejemplo, los Alfisoles, son suelos ubicados en regiones húmedas, los cuales se encuentran húmeda la mayor parte del año. Son básicamente suelos jóvenes, ubicamos por lo general bajo bosques.


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