Los compromisos inesperados y olvidados, siempre nos ponen en un drama frente al espejo. Generalmente los gustos gastronomicos nos producen un poco de sobrepeso. Si quieres perder peso rápidamente y sin complicaciones puedes probar una infinidad de dietas, el secreto está en acatarlas consultando con un nutricionista para no poner en riesgo tú salud.
Para comenzar te daremos una dieta un tanto rigurosa, que deberás seguir durante una semana, no más; luego de haber reducido los “excedentes”, debes empezar a corregir tus malos hábitos alimenticios con una dieta más sana.
Para comenzar los desayunos, que deben ser infusiones de hierbas, té y café; pero sin azúcar y con un adicional que puede variar. El cuarto día puedes reemplazar la infusión con leche descremada sin azúcar. Con respecto al adicional el primer día puede ser un plátano, el segundo verduras cocidas, el tercero una manzana, el cuarto una porción de pollo sancochado, el quinto pan integral, el sexto una porción de bistec y el sexto arroz integral, todo en raciones que te satisfagan. A media mañana una fruta o ensalada de verdura.
Para la hora del almuerzo deberás comer una sopa casera desgrasada, acompañando los cinco primeros días con una fruta o ración de verduras, el sexto cambia la fruta por una porción de pollo y sácale la piel que contiene grasa. Para el séptimo una ración de carne.
A media tarde puedes consumir algunos productos crudos y cocidos, variando entre frutas y verduras.
Finalmente en la cena repite la misma dieta del almuerzo, asiendo variaciones en los acompañamientos. Recuerda que esta dieta no te disminuye la acción de comer, por el contrario incrementa de las tres tradicionales a cinco, debido a que de este modo nuestro organismo usa las calorías para digerir los alimentos. Manteniendo activo nuestro metabolismo.



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